Guía

Cómo proyectar letras de canciones en la iglesia

Proyectar la letra parece lo más sencillo del domingo y es donde más cosas se notan cuando salen mal. Esta guía recoge las opciones que tienes, el equipo que hace falta de verdad, los errores que se repiten en casi todas las iglesias y cómo queda el montaje con Worshi.

Tres formas de hacerlo

Casi todas las iglesias acaban en una de estas tres, y cada una falla por un sitio distinto.

1. PowerPoint o Google Slides

Es por donde empieza todo el mundo: una diapositiva por estrofa, texto blanco sobre fondo oscuro. Ventaja: ya sabes usarlo y no cuesta nada. Inconvenientes: cada cambio de orden o cada repetición de un coro se hace a mano, la letra corregida no llega al fichero que está en el USB, y no hay forma cómoda de ver en tu pantalla lo que viene después mientras la congregación ve la diapositiva actual.

2. Un programa dedicado instalado en el ordenador

Programas pensados para el culto: guardan las canciones, la Biblia y el orden del servicio, y proyectan sin que tengas que maquetar nada. Hay opciones gratuitas y de pago. Ventaja decisiva: funcionan sin internet. Inconvenientes: todo vive en ese ordenador, así que preparar el domingo desde casa o entre varias personas se complica, y las actualizaciones y copias de seguridad son cosa tuya.

3. Una herramienta web

Las canciones y el repertorio están en la nube y se proyecta desde el navegador. Ventajas: se prepara desde cualquier sitio y entre varias personas, no hay nada que instalar ni versiones que cuadrar, y la letra corregida está corregida para todos. Inconveniente, y es grande: necesita conexión en la sala. Si tu internet no es de fiar, esta opción te va a dar disgustos.

Si estás comparando programas concretos, en nuestras comparativas está desglosado para quién encaja cada uno, incluidos los casos en los que Worshi no es la mejor elección.

Qué necesitas

Menos de lo que parece. Lo importante es que las piezas encajen antes del domingo, no el domingo.

  • Un ordenador. No hace falta que sea potente, pero sí que mueva vídeo a pantalla completa sin tirones y que tenga salida de vídeo. Si vas a proyectar vídeos de fondo, pruébalos en ese equipo concreto.
  • Una segunda pantalla: proyector o televisión. Lo que decide no es la marca, es si se lee desde la última fila y desde los laterales. Compruébalo con la sala iluminada como está en el culto, no a oscuras.
  • Cableado. HDMI para tiradas cortas. Para distancias largas —el proyector del techo al fondo de la sala— un cable HDMI normal empieza a fallar: se usan extensores por cable de red. Y si tu portátil solo tiene USB-C, hace falta adaptador: ten uno de repuesto, porque es la pieza que se pierde.
  • El ordenador en modo extendido. No duplicado. En modo extendido tienes el control en tu pantalla y la letra en la del culto; en duplicado la congregación ve tu ratón, tus menús y tus notificaciones.
  • Una persona preparada. Es el requisito que nunca se apunta. Quien proyecta tiene que conocer el orden de las canciones y saber dónde se repite el coro. Si cambia cada domingo, deja el repertorio escrito con las repeticiones marcadas.

Los errores que se repiten cada domingo

Ninguno es grave por separado. Juntos son la diferencia entre una congregación que canta y una que mira la pantalla entrecerrando los ojos.

  • La letra demasiado pequeña. Pasa por querer meter toda la estrofa en una diapositiva. Mejor menos líneas y más grandes: el cuerpo de letra lo manda la última fila, no el espacio libre en la pantalla.
  • Poco contraste. Letra blanca y fina sobre una foto clara no se lee. Si usas una imagen de fondo, ponle un tinte oscuro encima y dale sombra al texto. Y comprueba el resultado con la luz que hay en el culto.
  • Tipografías decorativas. A dos metros quedan bonitas y a veinte no se leen. Una tipografía de palo seco y ancha gana siempre en una pantalla.
  • El ritmo de pase. El error más común y el que más molesta: pasar la diapositiva cuando la congregación ya está cantando la línea siguiente. Se pasa un poco antes de que termine la línea en pantalla, no después. Si dudas, adelántate: es mejor leer por delante que perder el renglón.
  • No saber qué viene después. Si solo ves lo que ve la congregación, pasas a ciegas. Necesitas un sitio donde se vea la diapositiva siguiente: es justo para eso la pantalla de escenario o el panel de control.
  • El ordenador se duerme, o salta una notificación. Quita la suspensión y el salvapantallas, silencia las notificaciones y cierra el correo. Un aviso de mensaje a pantalla completa en medio de la adoración no se olvida.
  • Repeticiones que nadie avisó. Si el líder repite el coro dos veces más, quien proyecta se queda sin diapositivas. Marca las repeticiones al preparar el repertorio y ten a mano una pantalla en negro para cuando se improvisa.
  • No probar antes. Diez minutos antes del culto: proyector encendido, pantalla extendida, la primera canción puesta y una comprobación desde el último banco. Casi todos los problemas de esta lista se cazan en esos diez minutos.

Cómo se hace con Worshi

Worshi es la tercera opción de la lista: una herramienta web. Así queda el domingo, paso a paso.

  1. 1. Las canciones se guardan una vez. Cada canción se mete con sus secciones —estrofa, coro, puente— y su orden de reproducción, incluidas las repeticiones. Se importa pegando la letra, subiendo un PDF o a partir de fotos del cancionero. No se maqueta ninguna diapositiva: Worshi parte cada sección en diapositivas según el número de líneas que elijas.
  2. 2. El repertorio del domingo se monta durante la semana. Se ordenan las canciones, se intercalan versículos, imágenes, vídeos o diapositivas propias, y se asigna quién toca qué. Como está en la web, lo puede preparar una persona y revisarlo otra.
  3. 3. El domingo se abre la proyección. En el navegador, con la ventana de proyección en la pantalla del culto. Con la app de escritorio para Mac y Windows vas más cómodo: detecta las pantallas conectadas, te deja darle a cada una su papel —congregación, escenario o nada— y tiene un botón para identificar cuál es cuál antes de empezar.
  4. 4. Durante el culto controlas desde tu pantalla. Ves la diapositiva actual y la siguiente, pasas con el teclado, fundes entre diapositivas, tienes blackout inmediato cuando hay que cortar y un temporizador para los avisos. La pantalla de escenario enseña a los músicos la letra actual, la que viene, las notas de la canción y su cuenta atrás.
  5. 5. Si transmitís, las letras van a la emisión. Worshi da una dirección web con fondo transparente que se pega en una fuente de navegador de OBS. Está explicado paso a paso en la guía de OBS.

Sobre el tamaño y el contraste, Worshi no decide por ti: el tamaño de fuente, el tinte sobre la imagen de fondo y la sombra del texto se ajustan por canción, y el ajuste queda guardado para la próxima vez. La comprobación desde el último banco sigue siendo tu trabajo.

Preguntas frecuentes

¿Puedo proyectar las letras con PowerPoint?

Sí, y muchas iglesias empiezan así. Funciona mientras el repertorio sea pequeño y estable. El problema aparece cuando hay que repetir un coro una vez más, cambiar el orden en el último momento o actualizar una letra: en PowerPoint eso significa rehacer diapositivas a mano, y el fichero bueno acaba viviendo en un USB concreto.

¿Qué tamaño de letra hay que usar para proyectar?

No hay un número universal porque depende del tamaño de la pantalla y de la distancia a la última fila. La regla práctica es comprobarlo desde el último banco antes del culto: si desde ahí cuesta leerlo, hay que subir el tamaño y bajar el número de líneas por diapositiva, no al revés.

¿Cuántas líneas de letra pongo en cada diapositiva?

Entre dos y cuatro suele funcionar. Con más líneas la letra se hace pequeña y la congregación pierde el renglón; con menos, pasas diapositivas tan a menudo que no te da tiempo a seguir la canción.

¿Necesito un proyector o me vale una televisión?

Las dos valen. Una televisión grande da más contraste con luz ambiente, pero se queda corta en salas anchas porque desde los laterales se lee mal. El proyector cubre más superficie, aunque pierde contraste si la sala tiene mucha luz natural. Lo que de verdad decide es si se lee desde la última fila y desde los extremos.

¿Qué hago si la pantalla del culto repite lo que veo en mi portátil?

El ordenador está en modo duplicado. Hay que ponerlo en modo extendido —«Pantalla extendida» en Windows, «Usar como pantalla separada» en macOS— para poder tener el control en tu pantalla y las letras en la del culto. Es la confusión más común del primer domingo.

¿Y si se cae internet durante el culto?

Si usas una herramienta web, incluida Worshi, necesitas conexión en la sala. Conviene tener un plan B: un móvil compartiendo datos, o bien un programa instalado si tu internet no es de fiar. Es honesto decirlo antes de que pase.

Pruébalo con tu equipo

Worshi está en beta cerrada y damos acceso a iglesias que quieran usarlo de verdad el domingo.

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